Una de las cosas más difíciles para muchos emprendedores es saber qué información deberían de hacerle llegar a su posible inversionista
Por fin lograste pitchar a un inversionista y que se interesara en tu startup y deciden avanzar un paso más, para lo cual, programan una reunión cuyo propósito es ahondar en tu proyecto para conocer más de él y saber si eres un buen candidato de inversión para él (o ellos). Una de las cosas más difíciles para muchos emprendedores es qué información deberían de hacerle llegar a su posible inversionista y es que, aún existen algunos que temen compartir la información de su compañía, con las interrogantes sobre cuándo, cómo y hasta dónde mantendrán su información en la confidencialidad, para lo que te brindamos los siguientes consejos:
1. Con todo y la gran controversia que exista sobre qué tipo de información deberás o no enviar, ten en mente que tienes que enviar un deck que le permita al inversionista escanear la información de tu empresa y que resuelva las preguntas más importantes: quién eres, qué haces, por qué son únicos y disruptivos, por qué la oportunidad de mercado es realmente grande, por qué serás líder en el mercado donde deseas competir.
¿Qué es un pitch deck y para qué sirve?
Si deseamos que un inversionista se interese en nuestro proyecto o empresa, tendremos que hacer uso de un pitch deck, una técnica de venta, usualmente presentada en Power Point, Google Slides que resumirá en una breve presentación visual la misión de tu empresa, tu plan de negocio y la visión de crecimiento de la misma, es decir, la forma en que le venderás tu empresa a los potenciales clientes.
Intenta ponerte en los zapatos de un inversionista que revisa muchas propuestas de startups al año. Lo que verdaderamente necesita es encontrar en cada una de ellas información real y medible que le permita detectar el potencial de las empresas que buscan su inversión. Las preguntas para las que buscará respuesta suelen ser de este tipo: ¿Cuánto dinero generan por mes?, ¿cuál es su capital hasta el momento?, ¿cuánto han crecido?
Quizás, sin siquiera pensarlo, un inversionista hace uso de algo conocido como “Teoría Financiera”, que algunos consideran el mejor método para conocer la aceptabilidad u ordenación de los proyectos de inversión. Consiste en averiguar el valor actual neto (VAN) de los flujos de la caja, es decir desembolsos y reembolsos, asociados al proyecto.
Entonces, para que un pitch deck sea verdaderamente bueno y funcional, tanto para quien presenta la propuesta como para el inversionista, debe contener al menos los siguientes 12 puntos:
- Introducción: ¿Quién eres y por qué estás aquí?
- Equipo: ¿Quiénes están detrás de la idea y cuál es su función?
- Problema: ¿Qué problema resolverás?, ¿es realmente un problema?
- Ventajas: ¿Por qué tu solución es especial?, ¿qué la hace distinta a las otras?
- Solución: ¿Cómo piensas resolver el problema?
- Producto: ¿Cómo funciona tu producto o servicio? Muestra algunos ejemplos.
- Tracción: Tracción significa que cuentas con clientes que demuestran potencial.
- Mercado: Conocer, o por lo menos intentar predecir, el tamaño del mercado que impactarás.
- Competencia: ¿Cuáles son las soluciones alternativas al problema que planteas?
- Modelo de negocio: ¿Cómo harás dinero? Presenta un calendario en el que muestres cuándo esperas obtener retornos de la inversión.
- Inversión: ¿Cuál es tu presupuesto y cuánto esperas ganar?
- Contacto: Deja tus datos al cliente y hazle saber a la gente cómo pueden contactarte.
Lo más difícil será lograr mantener el interés de un inversionista que ha revisado cientos de propuestas, convencerlo de que la tuya es la mejor y lograr el “sí”.

2. Tu información deberá ser muy visual y convincente en el contenido que proporcionas, ahonda en lo importante y sé concreto en la información que no es relevante para el inversionista. Recuerda que la información que proporciones en fondo y forma te permitirá asegurar una siguiente reunión.
Entre tanto, el mismo Power Point evolucionó. Personalmente, hoy sigo usando la clásica herramienta, pero cada vez me doy más cuenta de que lo que importa no es la herramienta, sino el que la usa. Me asombra ver presentaciones en entornos profesionales, universitarios y comerciales que son obsoletas, pesadas e innecesarias.
¡No importa qué software elijas! Lo que importa es que tomes en cuenta estas recomendaciones:
Apoyo es apoyo
Primero: no olvides que tu Power Point es un material de apoyo. Es decir, es solamente un acompañamiento para el presentador real, que eres tú. Es como una muleta: es solamente de apoyo, pero nunca podrá sustituir al acto real de caminar.
No empieces a preparar tu presentación hasta que sepas lo que quieres decir y cómo decirlo. El principal error es empezar a prepararlo antes de tener un discurso o un sistema de promoción diseñado, lo que resulta en sesiones aburridas y mal preparadas.
Menos es más
Una buena presentación debe tener el menor número de slides necesario para funcionar. Si puedes hacerlo en una o dos slides, entonces hazlo así. Diez es un número razonable. Pero cuando tu presentación va por la página número 46, es hora de sacar las tijeras.
Una presentación larga y pesada solamente distrae a tu público de lo que tú mismo estás diciendo, y se puede convertir muy rápido en tu peor enemigo; lo opuesto a un apoyo: un obstáculo.
Útil, pero inútil
Una buena rule of thumb o regla básica es que tu presentación debe ser útil, pero inútil.
Útil, porque aporta y complementa todo lo que estás diciendo a tu público, con puntos, imágenes o esquemas que faciliten su comprensión.
Pero inútil, porque es ilegible o incodificable a menos que venga acompañada de su presentador, o sea, tú.
Si la presentación es perfectamente legible en sí misma y contiene todo lo que hay que decir ¿entonces cuál sería tu papel? Mejor mandarla por email y ahorrarle a todo el mundo el aburrimiento de la junta.
3. Si te preocupa la privacidad o confidencialidad, piensa en una cosa, ya no está “de moda” mantener el secreto de ultratumba la información de tu proyecto. Primero considera que la información que está contenida en el deck, es la información que tienes que filtrar porque es lo que deberían conocer de tu empresa para que sepan lo increíble que es y el potencial que tiene. Piensa que si tienes una patente, secreto industrial o derechos de autor, por obviedad sólo tienes que señalar que estas en proceso de, o que es patentable o que tienen fórmula única, etc., que garantice tu unicidad o en su caso innovación.

Ya no está “de moda” mantener en secreto de ultratumba la información de tu proyecto / Imagen: Depositphotos.com
4. No tienes que descifrar tu receta secreta que puedan copiarte y acabar contigo. Y si aún con este consejo te sientes inseguro, pide al inversionista firmar un acuerdo de confidencialidad para garantizar que cierta información quede secreto. Pero, como consejo te recomendamos no hacerlo, primero porque retrasas el proceso de levantamiento de capital; segundo, porque se supone que estás buscando que confíen en ti, tu deberías confiar en tu posible inversionista (tienes idea de cuantos proyectos llegan a él(ellos)?) todo parte de una relación de confianza entre ambas partes; y tercero, no estás inventando el hilo negro, lo que hará la diferencia entre la idea es quién lo haga, cómo le ejecute y que sea el primero, por eso mismo, mejor trata de acelerar el proceso y centrarte en lo verdaderamente importante.
5. Apóyate de un especialista y planea una estrategia de levantamiento de capital, te apoyarán a preparar una perfecta ronda y probablemente te acercarán de forma certera al inversionista con el que tu startup hace fit, asegurándote mayores probabilidades de éxito, recuerda que vas contra tiempo.
Qué es una startup?
Se trata de una palabra que todos utilizan en el mundo emprendedor, pero ¿qué significa?
Si bien la palabra Startup es un concepto ligado a los negocios en la era digital, también se trata de una medida de tiempo.
Así lo define Eduardo Morelos, director de Startupbootcamp Fintech México, quien ayuda a definir este concepto.
“Startup es una gran empresa en su etapa temprana; a diferencia de una Pyme, la Startup se basa en un negocio que será escalable más rápida y fácilmente, haciendo uso de tecnologías digitales”, explica Morelos.
Como su nombre lo indica, el término solamente aplica cuando el proyecto está en el arranque. Una vez que haya escalado dejará de llamarse Startup.
Los principales gigantes tecnológicos, como Facebook, Google, Airbnb o Uber iniciaron como Startups; sin embargo, a estas alturas ya no se podrían considerar en ese rubro.
La escalabilidad, que tiene que ver con el crecimiento potencial de la empresa, es el segundo aspecto fundamental de una Startup.
“Para lograr esta característica, se de integrar tecnología que permita distribuir el producto de manera exponencial”, explica Morelos.
Y de ahí viene la tercera cualidad de una Startup: crecimiento exponencial.
“Este tipo de negocios debe tener la capacidad de adquirir usuarios de manera exponencial, con medios de distribución que le permitan llegar a un número mayor de usuarios y de clientes, así como una venta que no sea lineal. Los ingresos crecen mucho más rápido que los gastos de la compañía y esto, normalmente, se logra a través de la tecnología”, señala el experto.
Temporalidad, escalabilidad y crecimiento exponencial definen, a grandes rasgos, este tipo de emprendimientos, los cuales ocupan hoy el mayor interés de los inversionistas.

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